Son los silencios los que hablan,
los que desdicen, entre palabras

muertas, en el cielo de su boca.
Son los silencios los que me otorgan,
el vaivén de sus suspiros.
Silencios inertes, silencios confusos
que entre la noche, la claridad del día,
vienen perfumados por el fúnebre aroma,
de una brisa gris, roída
por espectros nocturnos y tenebrosos.

En silencio, lenta, sóbria, pasea
bajo el manto estrellado de la noche...
¡Cómo un fantasma, invade el espacio
estelar! Cómo la luna plata de espejo,
que ni ella, la muerte, se refleja.

Entre silencios cortados, palabras muertas,
el frío invade, bajo su clima de llamas,
las horas inadecuadas de la noche eterna.

Entre silencios, la escucho, palabras rotas,
a la muerte que a mi cuna, adornar quiere...
Madera de nogal, satén blanco púrpura,
con un manto floral, de bellas orquídeas.

En silencio, arropada por las dulces sombras,
vagabunda encadenada, a un sueño mortal,
la reina, majestuosa, inerte y eterna, alza
su ambigua mirada, al mundo hastío, terrenal,
dónde sus silencios hablan, palabras muertas,
atrapándome el último suspiro... fugaz.

En silencio viene, belleza eterna,
a abrazarme en sus cadenas
de tinieblas y soledad.

Entre silencios cortados, palabras muertas,
la otra vida, bajo su manto de llamas,
para siempre, eternamente... me abrazará.

Avatar de Lady Halcon